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- El FC Barcelona, bajo la dirección de Van Gaal, salió adelante en el encuentro, pero Bogarde quedó inmortalizado por marcar un gol a favor y otro en contra en el mismo partido.
Winston Bogarde se ha convertido en un tema de conversación recurrente entre los seguidores del FC Barcelona, especialmente por su estilo como defensa central, que contrastaba con la tradición del club. Su paso por el Barça, que abarcó dos temporadas y media, estuvo marcado por una actuación irregular y las lesiones, aunque logró jugar un total de 61 partidos con la camiseta azulgrana. Posteriormente, fue transferido al Chelsea, donde tampoco destacó. Su manera de jugar se aleja mucho del estilo de su sobrino, Lamare Bogarde, quien está triunfando en el Aston Villa.
Un partido memorable en la carrera de Bogarde fue el que disputó contra el Real Oviedo el 4 de abril de 1998. En aquel encuentro, su presencia en el Barça generaba dudas entre muchos aficionados. Sin embargo, Louis van Gaal, el entrenador, siempre confió en sus capacidades y lo alineó, a pesar de la oposición de algunos. El defensa arribó al Barça durante el mercado invernal de la temporada 1997/1998, procedente del Milan, donde apenas había tenido oportunidades bajo la dirección de Arrigo Sacchi. En el Camp Nou, ocupó el puesto del lesionado Emmanuel Amunike.
Aplausos… y murmullos
De los cuatro goles que marcó Bogarde con el Barcelona, su primer tanto llegó ante el Oviedo. Anteriormente, había visto puerta contra el Betis, el Málaga y el Valencia. Su físico le permitió cabecear con eficacia un córner al minuto 41, ampliando la ventaja a 2-0, después de un gol de Luis Enrique, quien ahora dirige al PSG.
Por un breve momento, Bogarde logró cambiar los murmullos en el estadio por aplausos. No obstante, también le aguardaba un giro inesperado: en el tramo final del partido, introdujo el balón en su propia meta, dejando el marcador en 2-1. El FC Barcelona, bajo la dirección de Van Gaal, salió adelante en el encuentro, pero Bogarde quedó inmortalizado por marcar un gol a favor y otro en contra en el mismo partido. Este ‘dudoso honor’ ya había recaído anteriormente en Abelardo Fernández en un encuentro de la Copa de Europa y recientemente le ocurrió a Lewandowski en una competición continental.
El sorprendente último precedente del Barça-Oviedo
Sin la presencia de Bogarde, resulta curioso que el último enfrentamiento entre el FC Barcelona y el Real Oviedo en el Camp Nou acabó con una victoria para los visitantes. Esto ocurrió en la antepenúltima jornada de la temporada 2000/2001, cuando Carles Rexach dirigía al Barcelona y el recordado Radomir Antic estaba al frente del Oviedo. Pese a que Jaime anotó un gol al comienzo de la segunda mitad, los ovetenses no lograron salvarse del descenso.