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- Madrid La madrugada del viernes 3 de abril de 2026 marcó un hito en la exploración espacial con el lanzamiento de la misión Artemis II, que ha puesto rumbo a la Luna tras más de medio siglo desde la última misión tripulada al satélite.
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La madrugada del viernes 3 de abril de 2026 marcó un hito en la exploración espacial con el lanzamiento de la misión Artemis II, que ha puesto rumbo a la Luna tras más de medio siglo desde la última misión tripulada al satélite. La nave Orión, en una maniobra de inyección translunar, realizó dos órbitas elípticas alrededor de la Tierra en un encendido de motores de 5 minutos y 49 segundos, permitiéndole abandonar la órbita terrestre y encaminarse hacia la Luna. Esta maniobra es una de las más críticas de la misión, junto con el frenado final para el regreso a la Tierra. Si todo sigue según lo planeado, la nave alcanzará la órbita lunar en tres días, en gran parte sin necesidad de usar más combustible. Durante el trayecto, los astronautas realizarán tareas como una demostración de reanimación cardiopulmonar en microgravedad y ejercicios de emergencia. Esta misión representa un paso significativo en la exploración espacial tripulada.
La tripulación de Artemis II está compuesta por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen. Glover se convierte en la primera persona de raza negra, Koch en la primera mujer y Hansen en el primer no estadounidense en viajar más allá de la órbita terrestre baja. La misión tiene una duración prevista de 10 días, durante los cuales la tripulación rodeará la Luna, con especial atención a la cara oculta del satélite, sin realizar alunizaje. Durante el despegue se produjeron algunas incidencias menores como una breve pérdida de comunicación y un problema con el retrete a bordo, ambos ya resueltos. El presidente de EE. UU., Donald Trump, felicitó a la tripulación destacando el liderazgo espacial de su país. El periódico EL PAÍS está ofreciendo cobertura en directo del evento.
La misión Artemis II representa un avance significativo respecto al programa Apolo. A diferencia de las misiones Apolo, centradas exclusivamente en llevar una tripulación al satélite y regresarla, Orión, la nave de Artemis, es mucho más versátil: puede acoplarse con otras naves, apoyar la Estación Espacial Internacional y participar en la construcción de bases lunares permanentes. Además, ofrece mejoras significativas en comodidad y capacidad: su interior tiene un 60% más de espacio que la nave Apolo, puede transportar a cuatro astronautas en lugar de tres, e incluye zona de higiene, baño, cocina, equipo de ejercicio y protección ante tormentas solares. Esta misión marca un momento histórico al incluir por primera vez en una misión lunar a una mujer y un afroamericano. Con estos avances, Artemis busca sentar las bases para la presencia humana sostenible en la Luna.
La participación española en la misión Artemis II ha sido destacada por Jesús Calleja, quien celebró el lanzamiento mostrando públicamente una bandera de España y expresando su orgullo por la implicación española en el proyecto. El despegue se realizó desde Cabo Cañaveral y marca un hito en el regreso a la Luna, previsto para 2028. Calleja destacó la implicación de talento y tecnología española en la misión, incluyendo la labor del ingeniero Carlos García Galán, actual director del ambicioso proyecto de la NASA para construir una base lunar. Aunque fue criticado por compartir la bandera, Calleja respondió con firmeza, subrayando la relevancia de la contribución española. Artemis II es la segunda de cinco fases en el programa lunar Artemis, iniciado con una misión no tripulada en 2022. Artemis III, en 2027, probará aterrizadores; en la fase IV se planea un alunizaje, y la fase final, Artemis V, orientada a la construcción de una base lunar, ocurrirá en 2028.
La misión Artemis II también tiene implicaciones en la competencia espacial entre Estados Unidos y China. Aunque China anunció su intención de llegar a la Luna hacia 2018, los retrasos en el programa Artemis han igualado la competencia entre ambos países. Se espera que el primer alunizaje del programa Artemis ocurra en 2028, con Artemis IV o V. Mientras tanto, China avanza de forma constante en el desarrollo de su módulo lunar y tecnología asociada. Esta carrera espacial contemporánea refleja el creciente interés y la importancia estratégica de la exploración lunar en el siglo XXI.
En resumen, la misión Artemis II no solo representa un avance tecnológico y científico, sino también un símbolo de la colaboración internacional y el espíritu humano de exploración. Con una tripulación diversa y una nave más avanzada, esta misión allana el camino para futuras expediciones lunares y la eventual colonización del satélite, reafirmando el compromiso de la humanidad con la exploración del espacio.