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- Por otro lado, Sánchez manipuló la situación para colocar a Pilar Alegría como candidata a la presidencia del gobierno aragonés, consciente de que no podría ganar unas primarias dado que muchos socialistas compartían la postura de Lambán.
Recientemente, un ministro del gobierno ha intensificado la controversia en torno al sanchismo al señalar a Javier Lambán como culpable del notable descalabro del PSOE en Aragón. Óscar López comentó sobre el ex presidente del gobierno regional que “en lugar de hacer oposición al señor Azcón, se dedicó a hacer otra cosa. Por cierto, muchas veces con argumentos que eran de la derecha”.
Lamentablemente, Lambán falleció hace poco a causa de un cáncer. Fue un político comprometido, que defendió sus convicciones socialistas a pesar del sufrimiento que le causó su enfermedad. A pesar de sus tribulaciones, nunca dudó en expresar sus desacuerdos con ciertas políticas de Pedro Sánchez, manteniendo siempre lealtad al partido que representó. Por otro lado, Sánchez manipuló la situación para colocar a Pilar Alegría como candidata a la presidencia del gobierno aragonés, consciente de que no podría ganar unas primarias dado que muchos socialistas compartían la postura de Lambán. Desde Moncloa se ejerció presión sobre el candidato que podría haber competido con la ministra, forzando su retirada y evitando así un enfrentamiento interno.
Este panorama es conocido en Aragón, y la derrota electoral de Pilar Alegría es un claro indicio de rechazo hacia Sánchez. Es justo apuntar que la ministra eligió presentarse como candidata, pues en el actual entorno del partido hay pocos valientes que se atrevan a desafiar a su secretario general.
Por otra parte, Alegría se ha distanciado de las polémicas declaraciones de López. Emiliano García Page, que al igual que Lambán no teme criticar a Sánchez cuando lo considera necesario, ha respondido con firmeza: “No se puede ser buen político a costa de ser mala persona”.
Dentro del sanchismo, hay figuras de diversas trayectorias, pero la biografía política de Óscar López, actual ministro de Transformación Digital y Función Pública, no es particularmente ilustre.
Formó parte del círculo más cercano a Sánchez antes de que este asumiera la secretaría general del partido, pero se mostró en desacuerdo con algunas decisiones clave, lo que le llevó a ser apartado del primer plano político durante varios años. Fue en ese periodo que Sánchez requirió su experiencia, nombrándolo jefe de gabinete en Moncloa y, posteriormente, ministro. Además, López ha sido mencionado como posible candidato para desplazar a Isabel Ayuso en el gobierno madrileño.
La trayectoria de este personaje es, hasta ahora, conocida por su total sumisión a Sánchez, posiblemente en un intento de recuperar su posición tras sus anteriores discrepancias. Sin embargo, es evidente que su actuar se destaca por culpar a una persona fallecida, que no tiene responsabilidad alguna en el asunto, y por negarse a rectificar sus palabras.
Rara vez se ha presenciado una bajeza tan grande en el ámbito político.