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- El vestuario culé está decidido a no repetir los errores del pasado, especialmente tras la dolorosa derrota en el último encuentro, que dejó una huella profunda en el equipo.
El FC Barcelona se enfrenta a un clásico de vital importancia contra el Real Madrid este sábado (16:00 h, DAZN) en Montjuïc, y las expectativas son altas. El vestuario culé está decidido a no repetir los errores del pasado, especialmente tras la dolorosa derrota en el último encuentro, que dejó una huella profunda en el equipo. Este será el 20º enfrentamiento entre ambos desde la creación del equipo femenino del Madrid, y en los históricos duelos, las azulgranas se han impuesto con un resonante 18-1. Sin embargo, la última victoria merengue ha encendido aún más la llama de la revancha.
Pere Romeu, mediocampista del Barça, ha compartido su perspectiva antes del clásico: “Nosotros nos centramos en que el equipo lo haga lo mejor posible”, dejando claro que el foco está en el rendimiento y no en las comparaciones. El nuevo entrenador del Madrid, Pau Quesada, ha tenido un inicio algo complicado, pero su equipo ha demostrado una mejora significativa en sus últimos partidos, incluyendo un empate en competencia europea que les da confianza.
El entrenador culé considera que el enfoque mental es crucial: “Hay que jugar con la cabeza además de con el corazón“, reflexionó Romeu. Este año, el Barça busca evitar los errores del pasado, y el equipo ha mostrado un crecimiento notable en su juego, mejorando en la posesión y reduciendo errores defensivos. “El equipo ha madurado, ha mejorado”, añadió el entrenador, quien tiene confianza en su alineación para este encuentro.
Baja significativa en la plantilla
Sin embargo, no todo son buenas noticias. Patri Guijarro, una pieza clave del equipo, será baja por una fractura de estrés en el pie derecho. Su ausencia es un golpe duro para el equipo, ya que es considerada el motor del medio campo. Caroline Graham Hansen ha declarado que “es imposible cambiar a Patri porque es única; es mágica cada vez que está en el campo”. Su lugar podría ser ocupado por Laia Aleixandri o la talentosa Clara Serrajordi, quienes intentarán llenar el vacío dejado por Guijarro.
Aunque hay una gran motivación y deseo de redención, el entrenador recuerda la importancia de mantener la calma: “Los excesos en la vida no son buenos. Se ha de jugar con el corazón y con la cabeza”, enfatizó. La convicción de que este clásico es una oportunidad para corregir errores pasados es palpable. Las jugadores están deseando demostrar su valía tras la reciente derrota en Montjuïc. La hermandad del vestuario azulgrana es intensa, y esta vez están listos para devolver el golpe, ya que el dolor de aquella derrota aún está fresco en su memoria.